feb 21

El profesor me ha picado

Desde Barcelona, España y como uno de los países más emigrantes que ha habido, la indignación me ha sublevado al conocer en estos días la noticia de que una mujer de origen musulmán ha denunciado al profesor de su hijo. Esta denuncia podía haber sido interpuesta por un millón de cosas. Pero la denuncia ha sido porque el profesor que impartía una clase de geografía, puso como ejemplo que «el frío de Trévelez (Granada) facilita la curación de los jamones» El niño de 13 años le dice al profesor: « ¿Podría no hablar delante de mí del cerdo?» (Considerando que el ejemplo utilizado por el maestro era una ofensa para su credo) y según declaraciones que afirma la familia, el docente le contesta: «Si no te gusta la enseñanza de aquí te vas a tu país».

La madre de este niño ha estado en televisión dando su versión sobre los hechos y la denuncia interpuesta. Ha insistido en que ella no denuncia al profesor por el jamón, sino por racismo. La señora hablaba con una intransigencia que traspasaba la pantalla y mantenía su incoherencia a pesar de que los periodistas la inquirían continuamente  para que reflexionase. El combate dialéctico ha sido 1.000 a cero a favor de la señora inflexible.

Lo importante y preocupante para mi  es la actitud de estas personas. En primer lugar la del niño, que, a mi entender, es un damnificado ya que él habla basándose en la educación y la creencia que recibe en su casa y familia y esa educación es la que le lleva hacer esa petición al maestro. Victima también de su propia madre, porque no le ha importado en lo más mínimo vapulear a su hijo públicamente enfrentándolo a la repercusión mediática, social y de relación causada por esta fabula del desconcierto. Además de usar nuestro sistema jurídico para una nimiedad. Y cuestionar de igual modo el criterio y la pedagogía del colegio y, en concreto, del docente.

En la clase hay unos 29 niños, esa clase se imparte para todos, ¿qué pasa con los otros niños? ¿Tienen derecho a conocer los entresijos de nuestra gastronomía, o no? ¿Si mi hijo hubiese estado en ese instituto, yo, como madre, debería poner una denuncia al profesor por no dotar a mi hijo de información de nuestra cultura y raíces porque un compañero no quiere que se hable de ello?

Por si no fuese suficiente, la denuncia ha sido desestimada, y la señora ha acudido al Defensor del Menor. Es infame además de vergonzoso. Creo que ya estamos sacando bastante los pies del tiesto. Y una cosa es acoger y otra muy diferente ser cogidos. Los españoles nos hemos partido las espaldas para tener el país que tenemos, hemos luchado para conseguir  nuestras libertades, muertas y secas después de 40 años de dictadura.  Nadie nos ha regalado nada. Lo conseguido, ha sido, con sangre, sudor y lagrimas. Me indigna que se mal use y manipule lo que tanto nos ha costado adquirir. El Defensor del Menor no está para resolver ese tipo de conflictos.

Como ciudadana creo que va siendo hora de exigir a nuestros dirigentes coherencia y dureza de actuación con todos los casos que infrinjan y pisoteen nuestra libertad, democracia y el esfuerzo que se ha realizado colectivamente para reconstruir este país.

Como dije al principio, España ha sido uno de los países con más inmigrantes que ha habido, por eso me siento en la obligación de hablar en consecuencia. Todos tenemos o conocemos a personas que han emigrado y las historias que escuchamos de ellos distan y mucho de nuestro acogimiento. Ellos, nuestros emigrantes, lloraron, en muchos casos lágrimas de sangre, se adaptaron, asumieron costumbres y hábitos, respetaron la idiosincrasia del lugar. etc. etc. Y acuñaron una frase importantísima. Allá donde fueres haz lo que vieres.

Un país sea cual fuere ha de pedir a sus ciudadanos  derechos y obligaciones para su buen funcionamiento. Que así sea, con todo aquel que viva en el estado Español. La excesiva permisividad es la que está incrementando que nos sintamos vapuleados, desprotegidos y en muchos casos abusados.

Galilea

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2 Comentaris a “El profesor me ha picado”

  1. Antònia Bigordà escrigué:

    Magnífic l´article de Galilea: El profesor me ha picado.
    Sobretot quan diu: Una cosa es acoger y otra ser cogido.
    Amb aquesta frase aparentment tant sencilla, s´hi amaga la clau per
    establir un equilibri en el tema de la immigraciò.
    M´ha agradat molt.

  2. Neus Navarro escrigué:

    Galilea, al leer este artículo se me han puesto los pelos de punta, pienso que cuando alguien sea quien sea no importa de donde venga y emigra, tiene que aceptar las costumbres y obligaciones del lugar donde vive y trabaja.

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