jun 08

imageHoy, un precioso día de primavera del mes de abril de 2016, he subido al pequeño montículo El puntal de Cambra, término de Villar del Arzobispo en la Comarca de La Serranía de Valencia,  donde un grupo de alumnos del  Taller Ocupacional Arqueoturismo, que imparte el arqueólogo Juan José Ruiz, trabajan a pleno sol para facilitarnos la lectura de fragmentos de nuestra pasada historia escritos con sudor y sangre en valles, laderas, cuevas y cimas de nuestros montes. En estas ocasiones me embarga una emoción tan  intensa que acelera mis pulsaciones.

Hemos dejado el coche para subir caminando por una pequeña senda hacia la cercana cima, donde veo varias personas inmersas en su trabajo… y no lo puedo evitar, retrocedo acelerada en la Historia, mi historia; porque mi querido amigo César Salvo, mi especial tutor y guía en estas cuestiones, me ha explicado que lo que están descubriendo, consecuencia de las primeras campañas de excavaciones realizadas en 1948 y 1952 por los Arqueólogos Alcácer y Grau, teniendo como punto de partida los hallazgos y archivos de D. Vicente Llatas en aquella zona, anteriormente, podría ser el origen de los primeros pobladores de Villar del Arzobispo, mi pueblo. Nos situamos en el 2000 aC.

 Observé el muro y dos estancias más que nos indicó el arqueólogo, descubiertos en aquel montículo; toqué suavemente las piedras y cerré los ojos un instante preguntándome cuántas voces, anhelos, miedos, latidos de corazón habrían absorbido aquellas paredes.  Alejándome un poquito escarbé la tierra en un apartado de la pendiente, con la infantil ilusión de encontrar de inmediato un resto arqueológico significativo y, ¡eureka! la pieza que hallé a los dos minutos parecía un hacha de sílex de las que en esta época ya utilizaban aprovechando la variedad de minerales que aportaban los montes cercanos al lugar elegido. Puedo pasar a la historia por mi hallazgo, pensé, porque mi mente, recordando lo que  Santa Teresa comentaba de la suya, al aire libre y feliz es la loca de la casa. ¿Quién me vino a la mente en aquel instante glorioso? el pastor que encontró  la Dama de Elche Ibera. Pese a todo, el sentido común me aconsejó tapar un poquito lo que llevaba entre mis manos, y dirigirme con una sonrisa lo más convincente posible y brillándome los ojos, hacia mi amigo y el arqueólogo que, juntos, comentaban los trabajos. Sus miradas hacia mí y acto seguido  casi cómplices entre ellos, las sentí como una iluminación y tomé conciencia rápidamente… ¡No vale reírse eh!

No fui convincente. Y rieron, ya lo creo. Yo también. Y mucho.  Que le vamos a hacer, soy así de impulsiva. A continuación hice fotos desde diferentes puntos y poco a poco se iba apoderando de mí una maravillosa sensación de calma. Giré lentamente los ciento ochenta grados que me permitían tomar conciencia del lugar en que me hallaba. Bajo un maravilloso cielo azul las voces de los alumnos con respecto al calor, al lugar donde debían vaciar los capazos de tierra, las piedras, los golpes de la azada, el pico…todo dejó de existir y gocé del silencio como el privilegio que los dioses me otorgaban para escuchar las voces de aquellos primeros pobladores en la cima de lo que hoy es Término Municipal del Villar.image

Vi a los hombres oteando el horizonte, valorando las llanuras, los montículos, la cercanía de una Rambla, entonces río, con todas las posibilidades de abastecimiento de agua, las primeras piedras que colocaban para distribuir sus viviendas, la posibilidad de recolectar miel, como hacían en otros lugares, gracias a la variedad de plantas silvestres. Les vi buscando el lugar idóneo para vallar y poner a resguardo los ganados de cabras, los caballos, encontrar el terreno adecuado para enterrar a sus muertos, la tierra fértil para sembrar la avena, el trigo, el centeno, cereales que sus mujeres, las primeras que desde siglos atrás en molinos barquiformes de piedra, comenzaron a moler el grano, serían las encargadas de elaborar y mezclar en algunos casos los ingredientes de que disponían. Y vi a lo lejos entre dos suaves montañas, como si un artista hubiese buscado el lugar y enfoque perfecto para pintar un cuadro, mi querido pueblo. Y entonces sí; entonces comprendí por qué en mi niñez, cuando desde la capital iba a casa de mis familiares en el pueblo y volvía a jugar entre almendros, higueras, zarzales y acacias, yo era tan feliz hasta el día que debía regresar nuevamente a la capital y una inusitada tristeza me invadía. Y comprendí allí en El Puntal de Cambra, el porqué de aquella sensación que,  cual fruto en manos del recolector furtivo, me hubiesen arrancado antes de tiempo de la tierra que me alimentaba. Esta sensación me acompañó a lo largo de los años siempre que dejaba mi pueblo.

Ahora pienso  que posiblemente ya hice historia en esta comarca sin encontrar o descubrir nada nuevo; sólo viviendo, respirando, compartiendo el día a día con mis contemporáneos tribales. Engendrando, aprendiendo y muriendo para avanzar, captando sensaciones y experiencias que me arraigaban a esta tierra por medio de una reencarnación o más,  quién sabe, hay tantas teorías al día de hoy. Quién sabe por qué y cuándo, yo debía regresar a este lugar.

Mi imaginación continúa libre y cree que permitiendo que la vida siguiese su curso, mis genes han ido transmitiéndose siglos y siglos hasta hoy y por eso, al respirar nuevamente la fragancia del tomillo, el romero,  gozar del frescor  bajo la sombra de un olivo o un frondoso algarrobo; al hundir mis pies en la esponjosa tierra de un campo recién labrado, bajo el implacable sol o el cielo estrellado,  todo mi ser renueva energías y vivo el presente deseando de corazón que cada ser humano, a la vez que avancemos tecnológicamente buscando siempre lo mejor para nuestras sociedades, amemos, respetemos y protejamos la naturaleza en su conjunto, valorando los descubrimientos arqueológicos, lo que ha motivado mi escrito, que nos unen a nuestro pasado, al origen del ser humano, pensando en el futuro que dejaremos a las generaciones venideras y así, como dijo Machado, hacemos camino al andar. Hacemos historia.

Ángeles Bosch

 

Share and Enjoy:
  • Facebook
  • Twitter
  • Print
  • email

Fes un comentari

  • Blogueres de Sant Martí

    Les Blogueres de Sant Martí som un grup de dones que es forma a partir del taller: "La teva veu a internet". Hem creat una finestra oberta a totes les persones on poder reflectir les nostres inquietuds sobre el que succeeix al nostre entorn.

  • Amb el suport de:

    www.xarxantoni.net
    Xarxa Comunitària de Sant Antoni
    www.farinera.org
    La Farinera del Clot

    EAMP
  • Sobre aquesta web:

    Valid XHTML 1.0 Transitional [Valid RSS]

    Aquesta web ha estat desenvolupada per www.femweb.info; utilitzant PHP, XHTML, CSS i JavaScript. Powered by WordPress