jun 08

FULAR AGATHA PRINT CORAZONES BLANCOS PEQUEÑOS - Top BabyEva había vivido la peor experiencia de su joven vida. La sensación de la llegada de un final inminente la había atemorizado primero y, sin embargo, en las últimas horas, la habían llenado de paz y sosiego. Quizá por la medicación. Quizá porque cuando piensas que ya todo está escrito te dejas llevar. Lloró en la soledad de su camilla, por no estar cerca de los suyos, por pensar que ya nunca más los vería, por la incertidumbre de saber qué había sido de su hermano. Tanto sufrimiento a su alrededor aun la hundía más. Percibía la impotencia de las enfermeras que se esmeraban por atender a los pacientes sin apenas medios. Sentía su cariño e incluso su sonrisa velada por las mascarillas. No supo cuánto tiempo pasó rodeada de tubos, oxígenos, miradas, palabras de comprensión de personas extrañas y que ahora llenaban su escaso espacio.

Hoy finalmente todo ha pasado. Apenas pudo dormir y tan pronto las primeras luces del día comenzaron a filtrarse por la persiana bajada, recogió con rapidez sus pocas pertenencias, preparada en la silla de ruedas que la llevaría a la salida tal como era el protocolo. ¡Cuánto ansiaba volver a ser arropada por los suyos, abrazada por Ibro y tener cerca el calor y amor de su madre!. Finalmente todos los recuerdos de su propia historia se fueron ordenando poco a poco mientras la enfermera la conducía a la salida a través de los pasillos ennegrecidos por años sin cuidados. Recordó aquel día que estaba pletórica.

Amaba a Ibro desde que coincidió con él en la parada del mercado que sus padres regentaban y en la que ella ayudaba todas las tardes una vez finalizadas las tareas de la casa. El había traído unas frutas al mercado y acabaron rodando por el suelo, al romperse la caja de cartón humedecido que las sostenían. Ella lo ayudó entre risas, al ver lo nervioso que se había puesto. Desde el primer momento que sus ojos conectaron, sus corazones también. Apenas dos años después de ese primer encuentro, ya le había confesado que quería pasar el resto de su vida con ella y habían formalizado su relación. Curiosamente sus padres, ni los de él ni los de ella, pusieron ningún reparo. Era una relación bendecida por ambas familias.

Así, como era costumbre en las parejas, cada tarde, paseaban una vez finalizado el trabajo. Las chicas no podía salir solas con su novio, ya que era obligado tener vigilancia de algún familiar. A ella la acompañaba su hermano pequeño, cosa que les resultaba bastante llevadera. Al niño le molestaba la situación por eso en cuanto veía algún amigo se perdía jugando y danzando delante de ellos. Cogidos de la mano, se dirigían siempre a una colina cercana, frecuentada por parejas como ellos. Aquel día, apenas se acomodaron ocultos a miradas ajenas, cuando una explosión les hizo levantar como un resorte.

- ¡Una mina! ¡Ajdin! -chilló Eva.

El chico estaba tendido y con sangre en la ropa. Eva se temió lo peor y corrió con una velocidad inusitada hacia donde estaba su hermano, seguida por Ibro que apenas podía alcanzarla. Los escasos metros se le hicieron eternos y borrosos por las lágrimas que comenzaron a salir sin control. Su hermano estaba inconsciente pero inexplicablemente solo tenía una profunda herida en una pierna, y aparentemente no la había perdido. Le hizo un torniquete con el pañuelo de pequeños corazones que le acababa de regalar su novio y con el que iba a cubrir su cabello.

Intentó coger a Ajdin en brazos sin conseguirlo. Su novio la apartó suavemente, lo levantó sin esfuerzo y corrió hacia una carpa cercana de la Cruz Roja. Eva los seguía ahora con más tranquilidad. Sacó el viejo pañuelo negro que había guardado para sustituir al que le había regalado su novio cuando se le escapó de las manos y la brisa del atardecer hizo que se fuera alejando del camino. Ella aceleró el paso para cogerlo. De pronto oyó el clic que la alejaría de la realidad y casi de este mundo.

Angela Santolea

Share and Enjoy:
  • Facebook
  • Twitter
  • Print
  • email

Fes un comentari

  • Blogueres de Sant Martí

    Les Blogueres de Sant Martí som un grup de dones que es forma a partir del taller: "La teva veu a internet". Hem creat una finestra oberta a totes les persones on poder reflectir les nostres inquietuds sobre el que succeeix al nostre entorn.

  • Amb el suport de:

    www.xarxantoni.net
    Xarxa Comunitària de Sant Antoni
    www.farinera.org
    La Farinera del Clot

    EAMP
  • Sobre aquesta web:

    Valid XHTML 1.0 Transitional [Valid RSS]

    Aquesta web ha estat desenvolupada per www.femweb.info; utilitzant PHP, XHTML, CSS i JavaScript. Powered by WordPress